Tuesday, December 28, 2010

La cria de alevines muy diminutos usando un mini-ecosistema

Una cria extremadamente joven de Melanotaenia boesemanni flotando justo bajo la superficie del agua.  Pececillos en esta etapa son muy vulnerables a la depredacion y los cambios ambientales.  Esta foto si que requirio paciencia y suerte para conseguirla.



Una cria de M. boesemanni buscando alimento algunos milimetros bajo la superficie

Dos crias de M. boesemanni, la cria en la esquina superior izquierda se prepara para consumir una particula de alimento
Esta cria de M. boesemanni muestra barriga redonda tipica de las crias mas jovenes que estan bien alimentadas
Cria de Fundulopanchax gardneri 'Blue' preparandose para depredar un organismo del zooplancton conocido como Cyclops.  Otra foto que requirio la paciencia de Job.
Cria de Platy, Xiphophorus sp. en Ceratophyllum demersum, note que el agua esta clara
Matas flotantes de Ceratophyllum demersum
Plantas de Azolla y Salvinia flotando sobre la superficie del agua, pueden ser tan fuertes en la competencia por la luz y los nutrientes como lo es la Pistia (vea texto)
Java Moss, esta foto demuestra como forra todo el fondo de un tanque, note que el agua es muy clara
Raices de Hygrophyla difformis, se pueden usar para desovar peces cuyos huevos son sensibles a la luz ya que las hojas de la planta los protegen
Un tanque eutroficado con algas verde azules y rojas
Algas verde azules cubriendo otras plantas sumergidas.

Grupo de M. boesemanni buscando alimento en la superficie
La reproducción de los peces tropicales es una de las experiencias más gratificantes que la afición acuarística puede ofrecer. Sin embargo también puede ser la fuente de enormes frustraciones y decepciones cuando los esfuerzos por reproducir los peces fracasan. Hay una gran cantidad de razones por la cual algunos peces no pueden ser reproducidos en cautiverio. Algunos peces solo se reproducen en aguas tan libres de minerales que son el equivalente de agua destilada levemente contaminada. Otros necesitan niveles de pH específicos o sus huevos no se desarrollan. Aun otros tienen huevos tan sensibles a la luz que mueren si son iluminados. Hay hasta los que combinan todos los requisitos anteriores en una desesperante lista de especificaciones que tienen que cumplirse para que sus huevos eclosionen y crías sobrevivan.


Pero hay otros peces que no son tan estrictos en sus exigencias ambientales para la reproducción pero aun así no se les puede criar fácilmente. Estos son los peces cuyas larvas recién nacidas son tan diminutas que no pueden comer ninguna de las comidas preparadas disponibles al acuarista y tampoco pueden consumir las larvas de los camarones Artemia salina. En esta lista están algunas especies de gouramis, killies y tetras.

En estos casos se recomienda que se alimenten los alevines con protozoos microscópicos que en los libros son denominados “infusoria”. Varios libros dan diversas recetas para producir los protozoos, estas recetas van desde tener un caracol en una pecera y alimentarlo con lechuga para que sus heces fecales alimenten a su vez a la “infusoria” hasta los cultivos a base de la descomposición de las hojas de plantas. Mi experiencia usando algunos de estos métodos no ha sido buena. Hay que tener un buen sentido de la cantidad de alimento que se debe colocar en la pecera para mantener un balance entre la densidad de alimento necesaria para que los alevines se alimenten con éxito y la cantidad que puede alterar adversamente los parámetros ambientales del aviario y matar los pececillos.

Pero he logrado alevines muy diminutos usando un mini ecosistema que provee un ambiente favorable y estable tanto para los protozoos como para los alevines. Pero no dejen que la expresión mini ecosistema los engañe, solo uno de ellos ha sido en peceras de menos de treinta galones y los más exitosos son en estaques de cuarenta a cincuenta galones. Pero comencemos detallando los elementos que se usan en la creación de estos pequeños ecosistemas.

Lo primero que se necesita es una fuente de luz brillante, he usando tanto la luz natural como artificial con éxito. La luz es fundamental en la creación de un ambiente favorable para los alevines ya que deseamos que nuestro sistema tenga una abundancia de vida vegetal. El segundo elemento es las plantas de varios tipos. Tan importante es la vida vegetal que en el caso de las crías mas diminutas lo deseable es que el agua tenga un color verde. El color verde y la abundancia de vegetación se pueden lograr con una combinación de plantas acuáticas y fitoplancton (algas microscópicas que flotan libremente en el agua). He utilizado una gran variedad de plantas acuáticas, mi preferida es el “Java moss” ya que su forma de crecimiento ofrece un abundante hábitat para toda clase de microorganismos. El “Java moss” también forma una maraña de crecimientos que ofrecen refugio a los huevos recién puestos y a los pececillos larvales recién nacidos.

Nuestro principal enemigo cuando estamos preparando uno de estos estanques es la desagradable alga verde-azul que en adición a ser toxica también tiende a matar las plantas de nuestro sistema cubriéndolas y privándolas de la luz solar y los nutrientes. Las algas verde-azules pueden ser difíciles de controlar en condiciones de abundancia de luz y nutrientes, por eso es importante cuidar el flujo de nutrientes a nuestro sistema. Esto es un detalle clave ya que debemos mantener nuestros sistemas en un punto donde hay suficientes nutrientes para mantener una abundante vida microscópica pero no tantos como para que el alga verde azul domine el lugar o, aun peor, que ocurra la temida descomposición anaeróbica. La descomposición anaeróbica ocurre cuando hay tantos nutrientes en el sistema que los microorganismos usan todo el oxigeno disponible para consumirlos, al faltar el oxigeno todos los animales de la pecera mueren asfixiados. Los nutrientes se introducen en la pecera en la forma de comida de peces y de pequeñas cantidades de fertilizantes que se añaden al principio del proceso para estimular el crecimiento vegetal.

Para establecer uno de estos sistemas biológicos utilizo tanto peceras como envases plásticos. Los envases plásticos que uso son los que se pueden conseguir en las tiendas por departamento en tamaños de 30 galones. No utilizo los de color transparente ya que estos son particularmente vulnerables a la luz ultravioleta y se degradan con rapidez, tornándose tan quebradizos que se rompen con alarmante facilidad. Aun los de colores sólidos los uso debajo de una capa de tela de saran, la cual los protege del azote de la luz solar directa.

Una vez la pecera o el envase está lleno de agua entonces coloco las plantas. He utilizado con éxito las siguientes plantas Cerathophyllum demersum, “Java Moss”, Hygrophyla difformis, Echinodorus tenellus y una planta semiacuatica conocida como “temple plant”. Utilizo las plantas dependiendo de las especies de peces que interese reproducir. Hygrophyla difformis con sus grandes hojas sumergidas sirve para aquellos peces que hacen nidos subacuáticos y que necesitan una hoja para anclarlos. El “Java moss” es perfecto para los peces que lanzan sus huevos por todos lados durante el desove. La Cerathopyllum forma marañas impenetrables para los peces adultos justo debajo de la superficie por lo cual es útil para aquellos casos en que los alevines necesitan un lugar donde refugiarse de los adultos.

Noten que no añado tierra para sembrar plantas en el fondo, piedras o plantas en tiestos, hago esto para poder, si es necesario, remover fácilmente todas las plantas de la pecera sin perturbar el fondo. Esto hay que hacerlo en ocasiones para poder capturar los adultos reproductores. Desafortunadamente la tierra y las piedras tienen la capacidad de alterar el pH y cambiar los parámetros de concentración de minerales en el agua de formas impredecibles.

Me imagino que los que tienen peceras marinas ya habrán reconocido que los pasos son similares al establecimiento de un sistema microbiano marino en una pecera. La diferencia entre los sistemas que discutimos aquí y los sistemas marinos es que en nuestros sistemas el énfasis es en la producción de biomasa microscópica de los organismos conocidos como protozoos, mientras que en los marinos la meta es una población microbiana que mantenga los parámetros del agua en un cierto grado de estabilidad ante el influjo de nutrientes a la pecera. El una pecera marina el agua verde no es esperada ni bienvenida. En nuestros sistemas el agua verde es al contrario un resultado deseable y ventajoso para nuestras metas.

Quiero aclarar que no es nuestra meta final tener un tanque produciendo una alta población de microorganismos indefinidamente. Todo lo contrario, queremos tener en el sistema una buena población de microorganismos cuando los alevines mas lo necesiten, una vez que los alevines ya no necesiten infusoria podemos dejar que el agua aclare poco a poco por medio de la reducción natural de nutrientes en agua gracias a que las plantas los han extraído o reduciendo la intensidad de la luz incidente en el sistema a un nivel que no sostenga el crecimiento del fitoplancton. También podemos reducir la biomasa microbiana reduciendo el nivel de alimento que introducimos en el sistema. Este último punto es crucial y los discutiremos a continuación.

En estos sistemas diseñados para producir un ambiente estable para los alevines, usted alimenta el ecosistema y el ecosistema alimenta los alevines. La forma más básica de alimentar un sistema de fitoplancton acuático es introduciendo nutrientes químicos, un ejemplo de estos los son los fertilizantes que se utilizan para las plantas caseras. En una concentración diluida pueden estimular el crecimiento de las algas microscópicas. Generalmente solo uso estos químicos si quiero resultados rápidos aun cuando cuando se usa esta forma siempre se corre el riesgo de estimular el crecimiento de la aborrecible alga verde azul.

Para comenzar a establecer el sistema necesitamos un tanque lo bastante grande para tener un sistema que no sea vulnerable a cambios súbitos en las condiciones del agua. Por esta razón no uso tanques de menos de treinta galones. Una vez el tanque está lleno lo primero que coloco en su interior son las plantas. Dos o tres días después libero en el tanque los peces que lo habitaran durante el periodo de establecimiento y estabilización de la flora microbiana del tanque. Me gusta usar peces los vivíparos del genero Poecilia ya que son resistentes a las condiciones de agua adversas y sus colores llamativos los hacen fáciles de localizar cuando hay que capturarlos para sacarlos del tanque. Solo uso machos en el establecimiento del sistema ya que no quiero que ocurra la reproducción en el tanque. ¿Por qué no quiero que los vivíparos se reproduzcan en el tanque? Porque hasta el guppy mas diminuto es un temible depredador de los alevines que deseamos reproducir en este sistema. Además si tenemos que revolcar el sistema para capturar los peces corremos el riesgo de provocar alterar el balance de nutrientes/microorganismos que estamos buscando.

Lograr un sistema estable y productivo puede tomar tan poco como un par de semanas si lo que se interesa es tener un embase lleno de agua verde que proporcione alimento a los alevines solo por unos pocos días. Sin embargo sistemas más estables y productivos pueden tardar meses en tener un balance de plantas que eviten que los nutrientes provoquen una descomposición anaeróbica. En mi experiencia me gusta que el estanque tenga como tres meses de establecido antes de intentar desovar peces en él. La biomasa de plantas es de particular importancia ya que ellas absorben tanto los químicos producidos por la descomposición de los alimentos no consumidos por los peces como los desechos de los mismos. Una buena población de planas absorbe los desechos tan rápido como estos son producidos y asi evita que contaminen el agua.

Hay algunas plantas que son tan buenas removiendo los nutrientes del agua que pueden evitar que el agua se torne verde. Una de estas lo es la Pistia stratiotes. Sus enormes raíces cobijan una tremenda fauna microbiana y las he usado con éxito para reproducir gouramis pero son tan eficientes competidoras que desplazan a todas las otras plantas y las matan privándolas de luz solar y nutrientes. Esto es un detalle importante, deseamos estructura en nuestro tanque, esto significa que queremos tener varios tipos de plantas que ofrezcan diversos hábitat tanto cerca de la superficie como en el fondo. Según el sistema acumula materia orgánica esto le permite sostener una población mayor de microorganismos. Hay que notar que usted no limpia este sistema como si fuera una pecera, lo que hace es dejar que los detritos se acumulen y formen un fondo blando en que cual las plantas introducirán sus raíces. Este fondo blando está lleno de microorganismos que contribuyen a la estabilidad del sistema.

Una vez usted se encuentra satisfecho con su tanque de cría lleno de plantas y microorganismos llego la hora de capturar a los peces que se introdujeron inicialmente y substituirlos por los que queremos reproducir. Pero antes de introducir a los peces que serán reproducidos, dejo pasar como una semana sin tener peces en el estanque y sigo alimentándolo como si hubiera peces. Hago esto para permitir que la población de zooplancton (diminutos crustáceos casi microscópicos) tenga la oportunidad de crecer en ausencia de los peces. Pero hay que tener el ojo puesto en el tanque ya que los mosquitos pueden invadirlo más rápido de los que se puede decir Dengue.

Los peces adultos se introducen en el estanque y dependiendo de la especie se retiran en uno o dos días. En algunos casos especiales, en los cuales los adultos no consumen ni los huevos n i las crías, se puede dejar los adultos indefinidamente en el tanque. En el caso de la especie que mas recientemente he reproducido usando este método, Melanotaenia boesemanni, los adultos no atacan a las crías si se les alimenta con una dieta adecuada y variada. Las fotos del artículo son en su mayoría de el ultimo desove de los boesemanni.

Este sistema de alimentar crías muy pequeñas no sirve para criar grandes números de pececillos, así que hay que contentarse con criar una o dos docenas si tenemos suerte, aunque no descarto que se pudieran criar más si se recurre suplementar la alimentación con Artemia salina o a los microgusanos una vez los alevines tengan el tamaño suficiente para poder consumirlos. El único problema que he tenido con estos sistemas es la ocasional larva de libélula que los invade y que depreda en los alevines.

3 comments:

luis said...

Esta es la mejor informacion q e podido leer en esta semana muchas gracias ahora lo q me falta es conseguir las plantas tenga buenas noches lo vere en la proxima reunion estoy por aprender mas att:luis guzman

guzmancreations said...

pregunta que le hago segun puedo pensar no se si sea correcto cree usted que con algunas plantas o sea las que se utilizan para la crianza de bettas y con la cantidad de agua que requieren los bettas para procreacion se pueda hacer un ecosistemas para ellos?

Ricardo in PR said...

El problema con las peceras que se usan para desovar Bettas es que tipicamente son muy pequenas, de diez galones on menos, como para generar el nivel de poblacion de microorganismos necesario para sustentar aun una cantidad limitada de alevines. Tambien, debido al volumen limitado de agua, tienden a ser vulnerables a desbalances en el flujo de nutrientes. Una cantidad excesiva de nutrientes en el agua puede desembocar en una condicion anaerobica en la cual todo el oxigeno de la columna de agua se consume por lo cual los peces y la mayoria de los microorganismos sufren una espantosa y apestosa muerte.