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Monday, May 18, 2015
Thursday, May 8, 2014
Xenotoca eiseni, Mexcalpique de cola roja
| Macho |
| Hembra Macho inseminando a la hembra |
| Macho junto a un gupi Ender sub adulto |
Adquirí una pareja de estos pececillos hace unos
cuatro años atrás en diciembre del 2010.
Este pez es originario de México, es un miembro de la familia de peces vivíparos
conocida como Goodeidae. Estos peces,
hasta donde sé, no son producidos en masa de forma comercial, sino más bien por
aficionados especializados que mantienen pequeñas poblaciones en cautiverio. La pareja fue colocada en una pecera de 10
galones sembrada de Elodea y algas filamentosas. Eran aun peces jóvenes y por un tiempo no vi crías,
aunque es probable que las estuvieran produciendo y las canibalizaran ya que la
pecera no ofrecía refugios seguros para peces recién nacidos. Eventualmente moví a la pareja a una pecera
de treinta galones larga donde ahora vive un grupo de sus descendientes. Los
Xenotoca comparten esta pecera con un grupo de cíclidos, Amatatlilia siquia producto del primer
desove de esa especie en mis peceras.
Todos los siquia de tamaño normal
los regale, pero me quede con los que se quedaron enanos porque los encuentro
bonitos y no tienen la desagradable tendencia a reproducirse todo el tiempo,
todos conocemos los problemas que causan los cíclidos cuando en una comunidad
de peces cuando están en reproducción.
Estos enanititos comparten la pecera con los Xenotoca en completa armonía, no he visto ni agresión ni una sola
aleta rota desde que están juntos.
Tengo a mis
peces en agua de lluvia, aun cuando la recomendación es que el agua “dura” es
mejor para ellos. La razón es que el
agua local tiene una buena cantidad de carbonato de calcio el cual se deposita
en el cristal de la pecera eventualmente opacando hasta cierto punto la
transparencia del cristal. Los minerales
en el agua local también forman una molesta y desagradable costra en el cristal
a la altura de la superficie del agua, la cual hay que remover constantemente
usando una navaja. Los Xenotoca no parecen sufrir en forma
alguna por estar en agua “suave”.
Los peces
toleran las variaciones de temperatura local del bosque de Rio Abajo sin
dificultad. Aun en las mañanas más frías,
cuando la temperatura del agua está cerca de los 65° F no he notado cambios en
su comportamiento. La temperatura local
en su punto más alto en el verano llega a cerca de los 84° F, lo cual tampoco
parece afectar a los peces de forma alguna.
Alimento los
peces con comida seca en hojuelas, que macero un poco antes de dársela ya que
las bocas de estos peces son relativamente pequeñas en comparación con las
hojuelas. Les doy una pequeña cantidad
de comida todos los días. Una o dos
veces a la semana les doy pedacitos de camarón que he rallado en un guayo hasta
que se producen partículas que los pececillos puedan ingerir fácilmente. Los peces también comen del alga filamentosa
que crece en abundancia en la pecera, sobre los cristales y sobre los tallos y
hojas de la Elodea. Según he leído, aunque estos peces son omnívoros,
necesitan consumir cierta cantidad de algas en su dieta para mantener una buena
salud¹. Infrecuentemente les doy larvas
de mosquito y “bloodworms”, usualmente cuando las encuentro en algún envase que
ha acumulado agua inadvertidamente. Las
larvas de insectos son consumidas con voracidad y rapidez.
Estos peces
pueden llegar a las dos pulgadas y media de largo. En mis peceras los machos desarrollan color
desde relativamente pequeños pero tardan tiempo en alcanzar el tamaño adulto. Son peces rechonchos, pero a la vez muy
agiles y activos. No son peces tímidos
y responden con rapidez y entusiasmo cuando se les alimenta. Las crías
son relativamente grandes al nacer.
Nunca he hecho un esfuerzo por salvar las crías, con los que sobreviven
en la vegetación basta con mantener la población estable.
El
comportamiento de estos peces no es particularmente complejo. Su patrón de
comportamiento principal es la búsqueda de alimento. Cuando me acerco a la pecera su respuesta
inicial es esconderse en la vegetación,
pero en cuestión de unos pocos segundos salen a ver si les he traído algo de
comer. Los machos cortejan a las
hembras a las hembras con una danza temblorosa que hacen frente a ellas. Para mi sorpresa pude observar a una hembra
que estaba siendo cortejada por un macho subadulto responder con movimientos de
lado a lado que más bien parecían de agresión.
No quisiera dar a estos comportamientos una interpretación antropomórfica,
pero la impresión que recibí fue que la hembra le decía al macho “¡déjame quieta
ya!”.
Los peces en
las fotos son subadultos que aún no han alcanzado su tamaño adulto. Los adultos son significativamente más
grandes. Estos peces pueden vivir por
varios años si se les cuida bien. Su biología
reproductiva es fascinante ya que no son ovovivíparos, sino verdaderos vivíparos que alimentan a sus crías
en la gestacion por medio de estructuras especializadas. No recomiendo que se tenga a estos peces
con peces delicados, tímidos o de aletas largas.
¹Schliewen Urich. 1992. Aquarium
Fish. Barron’s
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Saturday, December 3, 2011
Amatitlania siquia, se reproducen. Es claro que no son Honduran Red points
| La hembra (azul) enfrenta al macho con una actitud agresiva |
| El macho responde a la agresión dirigiendo fuertes aletazos en dirección de la cabeza de la hembra |
| La hembra atendió con gran dedicación la nidada de huevos |
| Se pueden ver alguno huevos que han desarrollado hongo (son las esferas blancas) eventualmente la hembra los remueve de la nidada |
| La hembra siempre estaba muy alerta a mis movimientos mientras tomaba las fotos. En ocasiones se colocaba sobre los huevos lo que arruinaba la oportunidad de fotografiarlos. |
| Cuando los huevos comenzaron a eclosionar la hembra removió los alevines y los deposito en pequeñas pilas en el fondo de la cavidad. |
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Monday, August 29, 2011
"Honduran Red Point" Amatitlania siquia, los juveniles en comienzo del segundo mes conmigo
| Uno de los pececillos mas pequeños junto a uno de los mas grandes, note la diferencia entre el estomago claramente lleno del pez mas grande y el estomago relativamente plano del otro. |
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Sunday, March 6, 2011
Mis experiencias con el pez Angel Pterophyllum scalare
| El macho "tiger" con la papilla genital claramente visible en el vientre, al fondo la hembra gris prepara el área escogida para el desove |
| Este pez tenia unos destellos azules hermosos pero irregulares |
| La hembra "smoky" en un momento de tranquilidad |
| Fuera de cuando estaban desovando los peces se juntaban pacificamente |
| La pareja defiende el desove de la hembra "smoky" |
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Thursday, March 3, 2011
Un barbo similar pero no exactamente igual al barbo cereza "cherry barb"
![]() |
| Un macho adulto dominante con su coloración normal. |
![]() |
| Un macho adulto al frente y una hembra atrás. |
Hace como doce o trece años la Asociación de Acuaristas de Aguadilla llevo a cabo una de las excursiones a visitar criadores de peces y tiendas de ventas de peces que tradicionalmente se hacen dos o tres veces al año. En este viaje en particular visitamos un criador de peces del área sur. Este criador de peces nos recibió muy cordialmente y nos escolto en un recorrido por sus facilidades de mantenimiento de peces. Al final de la visita el criador capturo algunos peces y nos los obsequio.
Entre los peces que nos obsequio se encontraban unos barbos que picaron mi curiosidad. Estos barbos tenían una clara similitud física con los “cherry barb” (Barbus titteya) pero el color de los machos era distinto y el tamaño de los peces era más del doble de los “cherry barb” promedio que vemos en venta en las tiendas de mascotas. Los pececillos tenían un color crema con líneas marrón y un leve destello de azul metálico en la línea media de los machos. El color era agradable pero no puedo decir que era espectacular.
Logre conseguir cuatro de estos barbos y los libere en una pecera de 30 galones densamente plantada de la hierba acuática Echinodorus tennellus. Los barbos se perdieron en la vegetación y en el curso de los días siguientes apenas los pude ver. Sin embargo con el paso del tiempo los pececillos perdieron su timidez y empezaron a dejarse ver en las aéreas libres de vegetación de la pecera con frecuencia. Los barbos aceptaron todos los tipos de comida con el mismo gusto. La comida seca, las larvas de mosquito y la comida congelada eran atacadas con voracidad y con una impresiónate rapidez. Tal era la intensidad con la que estos pececillos atacaban la comida que determine no poner otros peces en su pecera ya que concluí que tendían problemas para poder alimentarse ante una competencia tan fuerte.
Los pececillos se adaptaron a la rutina y luego de un par de semanas pude notar que uno de los machos había adquirido un intenso color rojizo con un toque de azul metálico en la línea media. El macho mantuvo este color por algunos días y luego volvió a su color habitual. No me acuerdo haber notado que el cambio de color fuera acompañado en ese momento de un cambio significativo en el comportamiento de los peces.
Como dos semanas después de que el macho cambiara los colores, note un alevín nadando cerca de la superficie del agua. Los pececillos habían desovado en la pecera y unos poquitos de los huevos habían sobrevivido la voracidad de los padres y eclosionado. A lo largo de los siguientes meses como media docena de pececillos jóvenes sobrevivieron hasta un tamaño que les permitía nadar sin temor con sus los padres a la hora de comer.
Hace once años comencé a trabajar para el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales y como me mude al bosque estatal de Rio Abajo decidí desmontar la pecera y mover los barbos a un estanque. El estanque que prepare para los pececillos era de cuatro pies de largo de cómo seis pulgadas de profundidad y dos pies de ancho. El estanque fue plantado con Java Moss para que los pececillos tuvieran donde refugiarse. Los pececillos se adaptaron al estanque sin dificultad y cada vez que me sentaba a observarlos podía ver a los adultos acompañados de varios tamaños de juveniles. Una característica de estos peces es que desovan constantemente, si usted los coloca en una pecera que les permita desovar y la misma ofrece algún refugio para los alevines es seguro que con el tiempo algunos de los alevines no serán devorados y sobrevivirán para convertirse en alevines.
Algunos años después de que introdujera a los pececillos al estanque ocurrió un periodo de sequia particularmente severo en el área de Aguadilla donde se encuentra mi casa y el nivel de agua de los estanques se redujo considerablemente. Cada vez que me acercaba al estanque y lo veía con un nivel bajo lo volvía a llenar. Pero durante un periodo en que estuve extremadamente ocupado por causa de mi trabajo no me ocupe de atender al nivel de agua del estanque. Cuando al fin tuve tiempo para darle atención al estanque encontré que el mismo se había secado casi totalmente. Lo que quedaba en el fondo era una capa de lodo, que en partes estaba seco totalmente y el “Java Moss” que en la parte más profunda del estanque aun conservaba su verdura aun cuando su capa superficial estaba seca. Llene el estanque con agua para ver si algún pez había sobrevivido escondido en el lodo bajo el “Java Moss”. Paso una semana completa y en el estanque no se vio ningún rastro de los pececillos. Sin embargo note que el estanque no era invadido por las larvas de los mosquitos locales que siempre aparecen con rapidez en estanques sin peces, eso me dio un rayo de esperanza que algún pez hubiera sobrevivido.
Dos semanas después de haber llenado el estanque me dedique a observarlo por un rato a ver si veía algo. No vi ningún pez adulto, pero para mi alegría, encontré a varios diminutos alevines nadando cerca de la superficie. Algunos de los adultos sobrevivieron la sequia enterrados en el lodo. El lodo conservo suficiente humedad bajo la cubierta del “Java Moss” para que sobrevivieran algunos de los adultos. Con el tiempo la población de los peces regreso al nivel que se encontraba antes de la sequia.
Hace como dos años prepare una pecera de treinta galones, de 36 pulgadas de largo, para poder observar el comportamiento comunitario de estos peces. La pecera contaba con un lado intensamente iluminado y abierto, la otra mitad era oscura y tenía algunos troncos y plantas. Capture uno veinte juveniles y los deposite en la pecera. Como es usual, los peces corrieron a ocultarse en las partes oscuras de la pecera y durante los primeros días respondían con terror a la más trivial de las perturbaciones.
Con el tiempo los peces comenzaron a sentirse a gusto y empezaron a portarse con normalidad. Una de las primeras cosas que pude ver fue que algunos de los peces desarrollaban un intenso color rojizo y nadaban juntos de un lado a otro de la pecera a toda velocidad con las aletas extendidas a su máxima extensión. A mi parecer este comportamiento está relacionado a las demostraciones de dominancia entre los machos. Los peces con poco colorido, presumiblemente las hembras o machos subadultos, no participaban en estas actividades. En ocasiones dos peces se ponían lado a lado y se empujaban con sus colas en lo que me parecía un claro esfuerzo por demostrar su fuerza al pez contrario. Sin embargo nunca vi muestras de agresión severa entre los contendientes.
Tras algunos meses el número de peces con mucho colorido se redujo a uno o en ocasiones dos. No estoy seguro si siempre era el mismo pez el que mostraba mucho colorido. El resto de los peces mantenían las bandas de color marrón y crema típicas de las hembras Mi impresión es que este pez es una variedad del “cherry barb”. He llegado a esta conclusión basándome en las similitudes físicas y de comportamiento de ambos peces.
No he visto a este barbo en venta en ningún sitio. Desafortunadamente este pez carece de algunos de los atributos que fomentan la popularidad de la mayoría de los peces tropicales. En lugar de mostrar su brillante color constantemente estos peces solo lo muestran por tiempo limitado. La mayor parte del tiempo tiene un color poco espectacular. No son capaces de mostrar un color interesante hasta que son adultos por lo cual no puede competir con peces que aun como juveniles tienen mucho colorido. Finalmente para que estos peces se sientan verdaderamente relajados tienen que estar en un grupo de entre seis y diez. Por mi parte continuare criando estos peces y disfrutando de sus inquietas personalidades.
Saturday, January 22, 2011
El cultivo del copepodo Cyclops para uso como suplemento alimentario para peces larvales.
| Los Cyclops que se ven en esta foto con dos objetos ovalados a los lados del rabo son la hembras con sus sacos de huevos |
| Los objetos que se ven en el agua junto con los Cyclops son restos de camarón machacado. |
Una corta pelicula que muestra la forma de nadar de los Cyclops
Muchos peces de agua dulce comienzan su vida como alevines muy diminutos. Criar estos peces en cautiverio es todo un reto ya que el acuarista tiene que ofrecer a los pececillos alimentos que sean adecuados para que los mismos los consuman en cada una de sus etapas de desarrollo. Una de las técnicas que he usado es los estanques con agua verde. Pero, qué pasa cuando el pececillo ya ha superado la etapa en que solo podía comer los microorganismos más pequeños?
La recomendación usual es que se alimente a los pececillos con la larva recién nacida del camarón de las salinas conocido como Artemia salina. Esta es una recomendación excelente, sin embargo requiere que el acuarista compre una cantidad apreciable de los huevos secos de la Artemia lo que puede ser costoso. Otra alternativa que tiene mucho merito es el uso de los nematodos conocidos como “microgusanos”. El problema con los “microgusanos” es que los cultivos de estos animales pueden ser invadidos por otros insectos y en ocasiones son capaces de producir una pestilencia realmente impactante si no se les cuida como es debido.
Ambos métodos antes mencionados son extremadamente útiles si uno desea producir un número apreciable de crías. Por mi parte debo confesarles que generalmente no siento la inclinación de criar cientos de pececillos al mismo tiempo. Me siento feliz si puedo criar como una o dos docenas. La razón es muy sencilla, criar cientos de pececillos requiere una inversión de tiempo y dinero significativa. Con algunas muy raras excepciones, generalmente alimentar un grupo grande de peces hasta el tamaño en que se pueden vender comercialmente puede costarle al acuarista más de los que jamás conseguirá si los intenta vender. Además si se intenta criar demasiados pececillos siempre hay el riesgo de que ocurra el enanismo debido a alimentación inadecuada o condiciones de agua desfavorables para el desarrollo normal. Por mi parte no uso la Artemia, uso un cultivo relativamente pequeño de “microgusanos” combinado con suplementos de Cyclops y “vinegar eel” (una especie de nematodo que vive en el vinagre). Como mi interés consiste en criar un grupo pequeño, no me veo en la obligación de hacer grandes cultivos para producir una gran cantidad de alimento para las crías.
Una forma de alimentar las crías que ya han pasado la etapa de alimentarse con “infusorios” es proveyéndoles de organismos de un tamaño adecuado. El organismo del zooplancton que uso para asistir en la alimentación de mis pececillos es un copépodo. Los copépodos son crustáceos decápodos que forman una parte integral de las comunidades planctónicas en agua dulce y salada. Los copépodos están entre los organismos acuáticos mas abundantes del planeta, si se extrae una muestra de agua de mar o de algún lago o laguna existe una buena probabilidad de que en la muestra de agua estén algunos de estos crustáceos. Debido a su abundancia y generalmente pequeño tamaño, los copépodos son consumidos por una fantástica variedad de animales que van desde las agua vivas y los tenóforos hasta las formas larvales de innumerables especies de peces. Casi siempre son transparentes, pero en algunas ocasiones están presentes en el agua en una cantidad tan tremenda que cambian su color meramente debido al efecto de la difracción de la luz al pasar por sus cuerpos. Uno de los géneros de copépodos que habitan agua dulce que es más conocido es Cyclops.
El Cyclops es común en los cuerpos de agua dulce e incluso se le puede encontrar hasta en peceras bien establecidas que poseen vegetación y no tienen una población de peces numerosa. Se han descrito numerosas especies de Cyclops pero casi todas son muy parecidas y solo distinguibles por los especialistas. El cuerpo es translucido y ovalado, de la parte frontal del animal salen dos antenas y de la parte trasera sale un rabo, los apéndices mas pequeños del animal, tales como las patas no son visibles a simple vista. Las hembras son fáciles de distinguir ya que tienen adherida a la parte trasera del cuerpo unos sacos con sus huevos. Los machos tienen las antenas modificadas como apéndices para agarrarse a las hembras. Los Cyclops tienen un solo ojo en el centro de de la parte frontal del cuerpo. Por eso recibieron el nombre Cyclops, en referencia al Ciclope de la mitología griega que tenía un solo ojo en el medio de la cara. Estos crustáceos miden de ½ mm a 5 mm. Las larvas, conocidas como nauplias son aun más pequeñas y prácticamente invisibles a simple vista.
Los Cyclops distan de ser las indefensas criaturas del zooplancton que la gente imagina flotando pasivamente hasta que llega un pez o una ballena y los devora. Al contrario los Cyclops están muy alertas a cualquier disturbio en el agua que los rodea y reaccionan con impresionante rapidez a la menor señal de peligro. Su respuesta de alarma es nadar a una velocidad pasmosa por algunos segundos lo que los aleja al crustáceo de cualquier depredador potencial (ver video). Se ha reportado que los Cyclops son capaces de atacar y matar a larvas de peces muy pequeñas así que no se recomienda su presencia en la pecera donde ocurre el desove ya que pueden hacer presa en los pececillos larvales cuando estos aun son muy pequeños y por lo tanto vulnerables al ataque de estos crustáceos.
No sé como los Cyclops llegaron a mis peceras, note su presencia un día que me encontraba observado con una lupa la fauna microscópica de una pecera llena de la hierba acuática Echinodorus tenellus. Desde entonces siempre he mantenido algunos en las peceras plantadas que no uso para desovar pececillos. Los Cyclops sobreviven muy bien en presencia de peces si estos son demasiado grandes para prestarles atención o considerarlos una presa aceptable.
Estos crustáceos se alimentan de desechos vegetales y de carroña. Tengo un cultivo de estos en una pecera de diez galones que recibe el sol directo y cuya agua es de un intenso color verde. Para estimular su reproducción lo que hago es que los alimento con el liquido producto de la maceración de un pedazo pequeño (como del tamaño de la uña del dedo mas pequeño) de camarón. Los copépodos se alimentan de los pedazos mas diminutos que flotan en el agua. Para evitar que los pedazos más grandes de camarón, que no son consumidos contaminen el agua, en la pecera hay una pareja de Mexalpiques (Xenotoca Eiseni) como de dos pulgadas que consumen el camarón en exceso con entusiasmo y que también evitan la presencia de mosquitos en la pecera. Evitar los que los mosquitos invadan el cultivo de los Cyclops es importante ya que más rápido de lo que se dice Dengue ya habrá alguien cuestionando porque usted mantiene un potencial foco de infección a despecho del peligro potencial para la vecindad.
Los copépodos pueden ser capturados usando un cedazo con una tela que forme un tamiz muy fino. Los copépodos tienen la ventaja de que no mueren en la pecera de las crías (como las Artemias y los “microgusanos”) y por lo tanto permanecen vivos en el agua hasta que uno de los pececillos los captura. La desventaja es que si se quiere tener una población grande copépodos para alimentar a los pececillos con frecuencia pues es necesario tener el cultivo en que envase mucho más grande que una pecera de diez galones. Nunca he usado los Cyclops como alimento único de los pececillos, los he usado en combinación con “vinegar eels” y “microgusanos” ya que su población no se regenera rápidamente ni produce grandes cantidades de individuos en los envases relativamente pequeños en que los he cultivado. Tienen una ventaja particular sobre los “microgusanos”, no se van al fondo si no que permanecen en la columna de agua donde los pececillos los pueden cazar.
Tuesday, December 28, 2010
La cria de alevines muy diminutos usando un mini-ecosistema
| Una cria de M. boesemanni buscando alimento algunos milimetros bajo la superficie |
| Dos crias de M. boesemanni, la cria en la esquina superior izquierda se prepara para consumir una particula de alimento |
| Esta cria de M. boesemanni muestra barriga redonda tipica de las crias mas jovenes que estan bien alimentadas |
![]() |
| Cria de Fundulopanchax gardneri 'Blue' preparandose para depredar un organismo del zooplancton conocido como Cyclops. Otra foto que requirio la paciencia de Job. |
| Cria de Platy, Xiphophorus sp. en Ceratophyllum demersum, note que el agua esta clara |
| Matas flotantes de Ceratophyllum demersum |
| Plantas de Azolla y Salvinia flotando sobre la superficie del agua, pueden ser tan fuertes en la competencia por la luz y los nutrientes como lo es la Pistia (vea texto) |
| Java Moss, esta foto demuestra como forra todo el fondo de un tanque, note que el agua es muy clara |
| Raices de Hygrophyla difformis, se pueden usar para desovar peces cuyos huevos son sensibles a la luz ya que las hojas de la planta los protegen |
| Un tanque eutroficado con algas verde azules y rojas |
| Algas verde azules cubriendo otras plantas sumergidas. |
| Grupo de M. boesemanni buscando alimento en la superficie |
Pero hay otros peces que no son tan estrictos en sus exigencias ambientales para la reproducción pero aun así no se les puede criar fácilmente. Estos son los peces cuyas larvas recién nacidas son tan diminutas que no pueden comer ninguna de las comidas preparadas disponibles al acuarista y tampoco pueden consumir las larvas de los camarones Artemia salina. En esta lista están algunas especies de gouramis, killies y tetras.
En estos casos se recomienda que se alimenten los alevines con protozoos microscópicos que en los libros son denominados “infusoria”. Varios libros dan diversas recetas para producir los protozoos, estas recetas van desde tener un caracol en una pecera y alimentarlo con lechuga para que sus heces fecales alimenten a su vez a la “infusoria” hasta los cultivos a base de la descomposición de las hojas de plantas. Mi experiencia usando algunos de estos métodos no ha sido buena. Hay que tener un buen sentido de la cantidad de alimento que se debe colocar en la pecera para mantener un balance entre la densidad de alimento necesaria para que los alevines se alimenten con éxito y la cantidad que puede alterar adversamente los parámetros ambientales del aviario y matar los pececillos.
Pero he logrado alevines muy diminutos usando un mini ecosistema que provee un ambiente favorable y estable tanto para los protozoos como para los alevines. Pero no dejen que la expresión mini ecosistema los engañe, solo uno de ellos ha sido en peceras de menos de treinta galones y los más exitosos son en estaques de cuarenta a cincuenta galones. Pero comencemos detallando los elementos que se usan en la creación de estos pequeños ecosistemas.
Lo primero que se necesita es una fuente de luz brillante, he usando tanto la luz natural como artificial con éxito. La luz es fundamental en la creación de un ambiente favorable para los alevines ya que deseamos que nuestro sistema tenga una abundancia de vida vegetal. El segundo elemento es las plantas de varios tipos. Tan importante es la vida vegetal que en el caso de las crías mas diminutas lo deseable es que el agua tenga un color verde. El color verde y la abundancia de vegetación se pueden lograr con una combinación de plantas acuáticas y fitoplancton (algas microscópicas que flotan libremente en el agua). He utilizado una gran variedad de plantas acuáticas, mi preferida es el “Java moss” ya que su forma de crecimiento ofrece un abundante hábitat para toda clase de microorganismos. El “Java moss” también forma una maraña de crecimientos que ofrecen refugio a los huevos recién puestos y a los pececillos larvales recién nacidos.
Nuestro principal enemigo cuando estamos preparando uno de estos estanques es la desagradable alga verde-azul que en adición a ser toxica también tiende a matar las plantas de nuestro sistema cubriéndolas y privándolas de la luz solar y los nutrientes. Las algas verde-azules pueden ser difíciles de controlar en condiciones de abundancia de luz y nutrientes, por eso es importante cuidar el flujo de nutrientes a nuestro sistema. Esto es un detalle clave ya que debemos mantener nuestros sistemas en un punto donde hay suficientes nutrientes para mantener una abundante vida microscópica pero no tantos como para que el alga verde azul domine el lugar o, aun peor, que ocurra la temida descomposición anaeróbica. La descomposición anaeróbica ocurre cuando hay tantos nutrientes en el sistema que los microorganismos usan todo el oxigeno disponible para consumirlos, al faltar el oxigeno todos los animales de la pecera mueren asfixiados. Los nutrientes se introducen en la pecera en la forma de comida de peces y de pequeñas cantidades de fertilizantes que se añaden al principio del proceso para estimular el crecimiento vegetal.
Para establecer uno de estos sistemas biológicos utilizo tanto peceras como envases plásticos. Los envases plásticos que uso son los que se pueden conseguir en las tiendas por departamento en tamaños de 30 galones. No utilizo los de color transparente ya que estos son particularmente vulnerables a la luz ultravioleta y se degradan con rapidez, tornándose tan quebradizos que se rompen con alarmante facilidad. Aun los de colores sólidos los uso debajo de una capa de tela de saran, la cual los protege del azote de la luz solar directa.
Una vez la pecera o el envase está lleno de agua entonces coloco las plantas. He utilizado con éxito las siguientes plantas Cerathophyllum demersum, “Java Moss”, Hygrophyla difformis, Echinodorus tenellus y una planta semiacuatica conocida como “temple plant”. Utilizo las plantas dependiendo de las especies de peces que interese reproducir. Hygrophyla difformis con sus grandes hojas sumergidas sirve para aquellos peces que hacen nidos subacuáticos y que necesitan una hoja para anclarlos. El “Java moss” es perfecto para los peces que lanzan sus huevos por todos lados durante el desove. La Cerathopyllum forma marañas impenetrables para los peces adultos justo debajo de la superficie por lo cual es útil para aquellos casos en que los alevines necesitan un lugar donde refugiarse de los adultos.
Noten que no añado tierra para sembrar plantas en el fondo, piedras o plantas en tiestos, hago esto para poder, si es necesario, remover fácilmente todas las plantas de la pecera sin perturbar el fondo. Esto hay que hacerlo en ocasiones para poder capturar los adultos reproductores. Desafortunadamente la tierra y las piedras tienen la capacidad de alterar el pH y cambiar los parámetros de concentración de minerales en el agua de formas impredecibles.
Me imagino que los que tienen peceras marinas ya habrán reconocido que los pasos son similares al establecimiento de un sistema microbiano marino en una pecera. La diferencia entre los sistemas que discutimos aquí y los sistemas marinos es que en nuestros sistemas el énfasis es en la producción de biomasa microscópica de los organismos conocidos como protozoos, mientras que en los marinos la meta es una población microbiana que mantenga los parámetros del agua en un cierto grado de estabilidad ante el influjo de nutrientes a la pecera. El una pecera marina el agua verde no es esperada ni bienvenida. En nuestros sistemas el agua verde es al contrario un resultado deseable y ventajoso para nuestras metas.
Quiero aclarar que no es nuestra meta final tener un tanque produciendo una alta población de microorganismos indefinidamente. Todo lo contrario, queremos tener en el sistema una buena población de microorganismos cuando los alevines mas lo necesiten, una vez que los alevines ya no necesiten infusoria podemos dejar que el agua aclare poco a poco por medio de la reducción natural de nutrientes en agua gracias a que las plantas los han extraído o reduciendo la intensidad de la luz incidente en el sistema a un nivel que no sostenga el crecimiento del fitoplancton. También podemos reducir la biomasa microbiana reduciendo el nivel de alimento que introducimos en el sistema. Este último punto es crucial y los discutiremos a continuación.
En estos sistemas diseñados para producir un ambiente estable para los alevines, usted alimenta el ecosistema y el ecosistema alimenta los alevines. La forma más básica de alimentar un sistema de fitoplancton acuático es introduciendo nutrientes químicos, un ejemplo de estos los son los fertilizantes que se utilizan para las plantas caseras. En una concentración diluida pueden estimular el crecimiento de las algas microscópicas. Generalmente solo uso estos químicos si quiero resultados rápidos aun cuando cuando se usa esta forma siempre se corre el riesgo de estimular el crecimiento de la aborrecible alga verde azul.
Para comenzar a establecer el sistema necesitamos un tanque lo bastante grande para tener un sistema que no sea vulnerable a cambios súbitos en las condiciones del agua. Por esta razón no uso tanques de menos de treinta galones. Una vez el tanque está lleno lo primero que coloco en su interior son las plantas. Dos o tres días después libero en el tanque los peces que lo habitaran durante el periodo de establecimiento y estabilización de la flora microbiana del tanque. Me gusta usar peces los vivíparos del genero Poecilia ya que son resistentes a las condiciones de agua adversas y sus colores llamativos los hacen fáciles de localizar cuando hay que capturarlos para sacarlos del tanque. Solo uso machos en el establecimiento del sistema ya que no quiero que ocurra la reproducción en el tanque. ¿Por qué no quiero que los vivíparos se reproduzcan en el tanque? Porque hasta el guppy mas diminuto es un temible depredador de los alevines que deseamos reproducir en este sistema. Además si tenemos que revolcar el sistema para capturar los peces corremos el riesgo de provocar alterar el balance de nutrientes/microorganismos que estamos buscando.
Lograr un sistema estable y productivo puede tomar tan poco como un par de semanas si lo que se interesa es tener un embase lleno de agua verde que proporcione alimento a los alevines solo por unos pocos días. Sin embargo sistemas más estables y productivos pueden tardar meses en tener un balance de plantas que eviten que los nutrientes provoquen una descomposición anaeróbica. En mi experiencia me gusta que el estanque tenga como tres meses de establecido antes de intentar desovar peces en él. La biomasa de plantas es de particular importancia ya que ellas absorben tanto los químicos producidos por la descomposición de los alimentos no consumidos por los peces como los desechos de los mismos. Una buena población de planas absorbe los desechos tan rápido como estos son producidos y asi evita que contaminen el agua.
Hay algunas plantas que son tan buenas removiendo los nutrientes del agua que pueden evitar que el agua se torne verde. Una de estas lo es la Pistia stratiotes. Sus enormes raíces cobijan una tremenda fauna microbiana y las he usado con éxito para reproducir gouramis pero son tan eficientes competidoras que desplazan a todas las otras plantas y las matan privándolas de luz solar y nutrientes. Esto es un detalle importante, deseamos estructura en nuestro tanque, esto significa que queremos tener varios tipos de plantas que ofrezcan diversos hábitat tanto cerca de la superficie como en el fondo. Según el sistema acumula materia orgánica esto le permite sostener una población mayor de microorganismos. Hay que notar que usted no limpia este sistema como si fuera una pecera, lo que hace es dejar que los detritos se acumulen y formen un fondo blando en que cual las plantas introducirán sus raíces. Este fondo blando está lleno de microorganismos que contribuyen a la estabilidad del sistema.
Una vez usted se encuentra satisfecho con su tanque de cría lleno de plantas y microorganismos llego la hora de capturar a los peces que se introdujeron inicialmente y substituirlos por los que queremos reproducir. Pero antes de introducir a los peces que serán reproducidos, dejo pasar como una semana sin tener peces en el estanque y sigo alimentándolo como si hubiera peces. Hago esto para permitir que la población de zooplancton (diminutos crustáceos casi microscópicos) tenga la oportunidad de crecer en ausencia de los peces. Pero hay que tener el ojo puesto en el tanque ya que los mosquitos pueden invadirlo más rápido de los que se puede decir Dengue.
Los peces adultos se introducen en el estanque y dependiendo de la especie se retiran en uno o dos días. En algunos casos especiales, en los cuales los adultos no consumen ni los huevos n i las crías, se puede dejar los adultos indefinidamente en el tanque. En el caso de la especie que mas recientemente he reproducido usando este método, Melanotaenia boesemanni, los adultos no atacan a las crías si se les alimenta con una dieta adecuada y variada. Las fotos del artículo son en su mayoría de el ultimo desove de los boesemanni.
Este sistema de alimentar crías muy pequeñas no sirve para criar grandes números de pececillos, así que hay que contentarse con criar una o dos docenas si tenemos suerte, aunque no descarto que se pudieran criar más si se recurre suplementar la alimentación con Artemia salina o a los microgusanos una vez los alevines tengan el tamaño suficiente para poder consumirlos. El único problema que he tenido con estos sistemas es la ocasional larva de libélula que los invade y que depreda en los alevines.
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